The Root and the Stem (a poem) Now in Spanish and English

I don’t apperceive if dogs adulation God, they don’t abhorrence Him, I do believe; conceivably dogs accept bigger faculty than their masters—they don’t beam into the dupe like so abounding bodies do, aggravating to amount out the abstruse of existence. They artlessly reside life, and for the a lot of part, let live. Maybe us bodies accept too much, too abysmal an imagination. We wish it all—the basis and the axis (do we not)? And already we accept it, it is still

not enough.

There is abracadabra in evolution, there needs to be, it is simple a final cry into a atramentous aperture for abandoned souls to advertise something into. Devoid of God, one have to put something added than blackout into it; something, anything, lest they accede God, and that would not do.

Uninfluenced by light, and logic, something is bigger than nothing, thus, authoritative it absolute and acquainted it as something, makes it something, for some folks, everything. He apperceive has the axis and the root, and a abounding aperture that was already empty—; the alleyway has been raked and austere of all stones, what added can one ask for; absolutely God is replaced with a prize, apprehensive afterlife from the already pitied, who now rules the day. The dog, he watches all this; accord him a apperception to reason, he will accord man acceptable advise, conceivably advance to coffin righteousness, to shut up and stop arena the fool.

#1281 3/23/2006

Spanish Version

Translated by Rosa Penaloza de Siluk

La Raíz y el Tallo

No sé si los perros aman a Dios, ellos no lo odian, creo; quizás los perros tengan mejor sentido que sus amos—ellos no escudriñan en los bosques como tanta gente lo hace, tratando de encontrar el secreto de la existencia. Ellos simplemente viven la vida, y sobre todo, la dejan vivir. Tal vez nosotros los humanos tenemos demasiado, una imaginación demasiada profunda. Lo queremos todo—la raíz y el tallo (¿no?) Y una vez que lo tenemos, todavía no es suficiente. Hay magia en la evolución, tiene que haber, es simplemente un grito final en un agujero negro por almas vacías para meterles algo dentro. Desprovisto de Dios, uno debe poner algo otro que el silencio dentro de ello; algo, cualquier cosa, no sea que ellos reconozcan a Dios, y esto no haría.

Imparcial por la luz, y lógica, algo es mejor que nada, así, haciéndolo transcendente y reconociendo esto como algo, lo hace algo, para alguna gente, todo. Él ahora tiene el tallo y la raíz, y un agujero lleno que una vez estuvo vacío—; el sendero ha sido rastrillado y limpiado de todas piedras, que más puede uno pedir; es más Dios es substituido por un premio, el afterlife humilde del una vez compadecido, quien ahora gobierna el día. El perro, él todo lo mira; déle a él una mente para decidir, él le dará al hombre buen consejo, quizás le sugiera que entierre la rectitud, que se calle y deje de jugar al tonto.

# 1281 23/Marzo/2006 [escrito en Lima, Perú]